Daniel Poggi: “Clasificar a Tokio 2020 es un deseo muy lejano, nuestro objetivo es un podio en los Panamericanos”

El actual seleccionador y coordinador de Selecciones Nacionales de waterpolo reconoce que el trabajo de equipo es la fuerza principal para el estímulo de un equipo y después de un largo recorrido hasta llegar a su actual cargo explica cómo fue la elección: “Tuve que elegir entre el arbitraje o el entrenamiento, las dos no las podía hacer y la docencia aplicada al deporte, como profesor y director técnico me hizo decidirme”. Además, buscador constante de mejoras en su disciplina, combina la docencia con la preparación de sus jugadores y afirma que: “Es muy importante tener las herramientas de la pedagogía, la psicología y adaptarse a los jugadores de hoy”.

Por: @agustinpalmis@globalonet.web


Daniel Poggi en la pileta olímpica del predio del Cenard.

¿Cómo llegas al Waterpolo y a ser Seleccionador Nacional y Coordinador?

Lo conocí de muy chiquito en el Club Comunicaciones. Hasta los 12 años jugaba al handball y a partir de los 13 o 14 me pasé al waterpolo. Después me fui al club GEBA. Antes de retirarme a los 24, empecé la carrera de Profesorado de educación física convencido que no era tan buen jugador y que necesitaba tener herramientas para ser entrenador, eso era lo que me gustaba. A partir de ahí empecé a entrenar con categorías inferiores, pasé por GEBA, Ciudad de Buenos Aires, Obras Sanitarias, Argentinos Juniors e Imperio Juniors. Después volví a GEBA, mi última etapa en clubes. En ese momento, mientras dirigía varones y mujeres en Argentinos Juniors, me ofrecieron la Selección Femenina y acepté. Estuve con ellas desde 2008 al 2015.  También fuí assitente de la masculina donde pasé a ser el entrenador hasta hoy, y además soy el coordinador de selecciones nacionales, donde coordino las categorías de hombres y mujeres, primera, juveniles y junior.

¿Cómo es la estructura actual del waterpolo a nivel liga?

La estructura organizativa tiene una Liga Nacional en la que juegan los 10 mejores equipos. Juegan cada 15 días los sábados y domingos y después hay un segundo nivel de 20 equipos que es una liga B y el regional. Por último las categorías inferiores, Juniors, sub 17 y sub 13.

¿Cómo es la preparación de una persona que entrena waterpolo?

Es igual que en cualquier deporte colectivo, una parte de preparación física, técnica,  táctica y mental. Pero al ser tan amateur en Argentina se hace muy difícil porque hay que priorizar cosas.  Acá los jugadores no cobran y la preparación se complica porque los chicos trabajan, estudian y entrenan.

¿Hay posibilidades de que se pueda profesionalizar?

Estamos muy lejos, durante muchos años no hubo infraestructura de piletas. Hoy eso cambió y en los últimos 3 años tenemos la del CENARD, la del parque olímpico que se inauguró este fin de semana con un partido de liga y otra que inauguraron el mes pasado en el Municipio de Avellaneda. También están las de River y Rosario. Ahora hay una base y nos falta un salto de calidad, habría que plantear un programa de transición al profesionalismo.

¿Qué diferencias hay con los países donde es Profesional?

La última experiencia fue en la world league, fuimos a China y vimos que son ultra profesionales, los jugadores y cuerpo técnico viven de eso. Nosotros en el cuerpo técnico somos 3 que hacemos todo y ellos eran 8, que se reparten las tareas, en cambio nosotros, por ejemplo, el kinesiólogo filma y si uno se lesiona deja la cámara y va a atenderlo. A la noche entre mi asistente y yo cortamos el video y editamos. Si hay más presupuesto llevamos a alguien que se dedique a ese tipo de cosas.

¿Existe una diferencia física y técnica con el profesionalismo?

No necesariamente, se nota en la recuperación. Nosotros volvemos de competir y los jugadores a lo mejor tienen que volver y ponerse a estudiar o trabajar y por 3 días no entrenan. En un torneo en Australia el entrenador de Canadá me contaba que después de la competición ellos seguían de gira por Europa durante 20 días, y nosotros nos volvíamos para acá.

¿Cómo es en el caso de jugadores que juegan en el exterior o en otras provincias?

Los que están en Europa entrenan en sus clubes todos los días, lo que hacemos es juntarlos para algún torneo y los restantes tienen una beca del Enard y de la Ex Secretaría de deportes y actual Agencia. A estos jugadores se les pide otra exigencia, entrenan cinco mañanas acá en el Cenard o en Rosario, los que estén en Rosario y entrenan por la tarde dos veces acá y en sus clubes.

¿Con cuánto tiempo de anticipación se junta el equipo para competir?

En estos 4 años que participamos del Sudamericano nos juntamos dos días antes o en el aeropuerto. Se hace difícil porque no hay tiempo de preparación. Cuando sean los Panamericanos vamos a estar 4 semanas concentrados acá en el CENARD antes de viajar a Perú.

El seleccionado argentino de Waterpolo.

¿Los Panamericanos son el objetivo?

Sí, en lo inmediato son los juegos y tenemos la aspiración de subirnos a un podio, trabajamos para eso y creemos que tenemos equipos para lograrlo. A la vez, uno de los objetivos es lograr un waterpolo más serio y tener  una capacitación de formación para entrenadores que no la tenemos. Además empezamos a plantear un esquema de preparación que estimule a los jugadores a mejorar, que aumente la capacidad técnica y que puedan corregir herrores a partir de los entrenamientos y buscamos que sean entre 8 y 10 por semana.

¿Pensas en Tokio 2020?

Es un deseo pero no es el objetivo. Argentina hace 60 años que no sube a un podio Panamericano y para eso nos estamos preparando. Lima da una plaza al campeón y luego 3 lugares para clasificar por repechaje donde se compite contra los que están igual en el mundo. Si logramos eso podemos trazar una línea de acá a 8 años para los JJOO. Me encantaría, no te voy a decir que no pero esto es paso a paso, nos falta estructura todavía para eso.

¿A nivel Sudamericano cómo es la situación de la disciplina?

Es puramente amateur. En Brasil profesionalizaron a 15 jugadores para los JJOO de Río y nacionalizaron a 6 jugadores europeos, tampoco es que hicieron un proceso de levantar el nivel. Tienen más capital que nosotros, su torneo, el Brasileirao contrata jugadores de Hungría y Croacia que lo potencia. Argentina y Brasil son los mejores, por detrás está Colombia y en el resto del continente es puramente recreativo.

¿Cómo es el día a día con respecto a la posible mudanza del Cenard?

En principio a nosotros no nos está afectando, estamos utilizando el CENARD y están los rumores de pasillo de “che, se mudan”, “se van, no se van”. Allá en Lugano, están construyendo la misma estructura que acá, el Hotel, el comedor, el servicio médico, comedor, las aulas, la misma estructura para tener un centro similar con una tecnología más nueva. Hoy no nos afecta. En el futuro, si esto desaparece, en un país donde no hay infraestructura sería un problema. Creo que en un país donde no hay infraestructura esto nos afecta.

¿Las becas recibidas por el Enard les da mayor posibilidades de mejoría?

La inyección de becas y el hecho de permitir ser un profesional a un deportista donde su deporte no lo es le da una posibilidad de crecimiento. Si no tuviésemos la beca no tendríamos posibilidad de ir a competir a China. Hace unos años jugamos contra Sudáfrica y en el primer cuarto ya perdíamos 6 a 0. Hoy, le ganamos y nos pusimos por encima de muchos países, eso es gracias al apoyo y a la inyección de dinero que se hizo por parte del Enard y de lo que era la Secretaría. Ese dinero nos sirve para competir y para entrenar. Esos aportes hoy siguen existiendo, pero al escuchar estos rumores queda uno paralizado ante lo que pueda venir.

¿Qué diferencias trazas con la Selección Masculina y Femenina?

Son dos realidades distintas. El waterpolo femenino en Argentina empezó en el 93 y el masculino hace 100 años. Como todo deporte joven, recién está arrancando. En masculino tuvimos 3 participaciones olímpicas, fue campeón Panamericano y sudamericano, en cambio. Cuando yo arranqué en la Selección femenina no teníamos inferiores, ahora tenemos mujeres jugando en juveniles y en las junior pero hay pocos equipos, en todo nuestro país, deben ser 50 chicas las que juegan, lo hacen con mucha seriedad y entusiasmo pero hay que crear un programa para que lleguen más.

Agustín Palmisciano.

 

7 comentarios

  1. Que bueno que se muestre la realidad que vivimos con nuestro deporte argentino, Con proyectos a largo plazo y a pulmón no paramos de crecer, si tuviéramos mas recursos y se invirtiera mas en las disciplinas estaríamos al nivel de elite. Es incalculable la cantidad de atletas con talento que tenemos y logran grande cosas sin tantos recursos.
    Felicitaciones a quienes apuestan a nuestro deporte y a quienes nos informan sobre la realidad y el esfuerzo que realizan.
    Saludos!

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    1. Excelente análisis Martín. Coincidimos y apoyamos a los deportistas y a todos aquellos quienes se dedican día a día a las disciplinas que, por escacez de aportes y poca visibilidad se les vuelve todo más complicado y aún así siguen adelante. Gracias por escribirnos!

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