Sergio Agüero: del barro a la gloria

“Siempre supe que había nacido para jugar al fútbol”, podría ser la declaración de muchos jugadores. Cuando a Maradona le cortaron las piernas en el ‘94, en la Villa Los Eucaliptus de Quilmes, él jugaba en un potrero por unas pocas monedas, recién cumplía 6 años. El ganador se llevaba el pozo recaudado, $1 o $1,50. Lo que más ansiaba en ese momento era poder comprarse un alfajor Capitán del Espacio un lujo esporádico. Los partidos se jugaban a ocho goles, y a veces, demandaba tres o cuatro horas. El equipo en que jugaba ese delantero potente tenía ventaja.

Formó parte de la selección que jugó tres finales (un mundial y dos copas américas). En la más importante, la de Brasil 2014, fue suplente por lesión, entró en el segundo tiempo, jugó 75 minutos.

Sergio Leonel “El Kun” Agüero, nació en Buenos Aires el 2 de junio de 1988, es el segundo de siete hijos que tuvieron Leonel del Castillo y Adriana Agüero. Cuando el Kun nació, su padre tenía 19 y su madre, 17 años. En medio de una extrema pobreza, habían venido a Buenos Aires desde Tucumán a probar suerte, y al principio les fue esquiva. Se instalaron en una casilla que levantó Leonel a 50 metros del contaminado río Las Víboras en el distrito de González Catán. Cuando Adriana estaba embarazada del Kun la familia tuvo que evacuarse por unas fuertes lluvias que inundaron la pequeña vivienda. En esa inundación murieron 24 personas y 57 mil fueron trasladadas, entre ellos sus padres y su hermana mayor se refugiaron en una escuela, temiendo que su casita fuera saqueada.

Por: @mflorenciarincon@Globalonet.web

A los seis meses y medio de embarazo su mamá tuvo pérdidas. Tomó dos colectivos y un tren para llegar al Hospital Piñero. Adriana permaneció acostada en una cama del hospital durante dos meses para lograr completar su embarazo. Al momento del parto, los médicos tuvieron que realizar una episiotomía y fracturar la clavícula de su hijo para que pudiera nacer.

Durante su infancia la familia debió mudarse varias veces, siempre por el conurbano bonaerense, y el destino quiso que siempre estuviera a escasos metros de un potrero. Fue en Florencio Varela donde su padre pudo comprar un pequeño televisor en el cual Sergio se quedaba hipnotizado viendo “Wanpaku Omukashi Kumu Kumu”. Un vecino Jorge Chetti, le puso su apodo Kun, que fueron las primeras palabras que balbuceo el niño.

A los cinco años, Sergio empezó a jugar al fútbol por dinero, al igual que su padre y muchos de la zona. El pequeño se dio cuenta de que era lo suficientemente bueno para llevarse la recompensa, ya fuera marcando los ocho goles necesarios o venciendo a los mayores en competiciones de penales. A corta edad, ya se notaba su fuerza para pegarle a la pelota.

Desde chico jugaba seis partidos cada fin de semana, en diferentes clubes. “Yo quería jugar a toda hora y en cada partido que se me presentara, a veces me quedaba a dormir en la casa de los técnicos o de mis compañeros para poder jugar al día siguiente”. Su papá tuvo que tomar la difícil decisión de abandonar su propia carrera futbolística no profesional a los 27. “Mi papá se dio cuenta que yo tenía condiciones, no quiso que me pasara lo que le pasó a él, que no pudo llegar a jugar en primera”, recuerda el Kun.

Llegó al Independiente a los ocho años. Podría haber sido Quilmes o Lanús, pero Independiente fue el único club que no lo obligó a asociarse, la familia no tenía dinero para pagar una cuota. Con apenas nueve años, el empresario Samuel Liberman, ofreció a los Agüero-Del Castillo beneficios como la educación completa, una nueva vivienda y pagos mensuales por los derechos económicos del 100% durante 10 años.

En su etapa de futbolista amateur en el club Social y Deportivo 20 de junio, de Lanús.

Con 15 años, un mes y tres días, El Kun Agüero cumplía su sueño, se convertía en el jugador más joven en debutar en el fútbol argentino. en la última fecha del Torneo Clausura 2003 fue Oscar Ruggeri quien lo mandó a la cancha a los 24 minutos del complemento, contra San Lorenzo. Pero fue José Omar Pastoriza, quien lo hizo jugar la Copa Libertadores 2004. Ese año, marcó su primer gol como profesional. Sus buenas actuaciones le permitieron el llamado a la selección argentina para jugar el Mundial sub-20 de Holanda, en 2005, que logró ganar junto Canadá 2007, donde también fue el goleador y el mejor jugador. En 2008, un año más tarde de aquel título en los Países Bajos, fue Oro Olímpico en Pekín.

En independiente no pudo despedirse de su público. Durante el partido contra Olimpo en el torneo Clausura 2006, Agüero recibió la quinta tarjeta amarilla, a pesar de haberle rogado al árbitro Diego Abal que no lo amoneste en la previa del partido. Se perdió el clásico de local contra Boca, desconsolado, el delantero, rompió en llanto en pleno partido.

En el medio de tantos trofeos con el seleccionado juvenil, apareció una oferta millonaria. En 2006, el Atlético Madrid ofreció Є23 millones por su pase y hasta hoy, sigue siendo el jugador más caro vendido de la Argentina. En el 2011, por Є45 millones, pasó al Manchester City. Con el paso de las temporadas y los goles se convirtió en ídolo de ese Atlético de Madrid. Ganó todo, la UEFA Europa League y la Supercopa de Europa en 2010. Sonó para muchos clubes y en 2012, ya como jugador del City, expresó: “Si el Real Madrid hubiera querido, estaría”.

El domingo 23 fue su despedida del Manchester City en el Etihad ante 10 mil hinchas, ingleses hacían flamear banderas argentinas y su apellido era coreado por todo el estadio, despedían a su leyenda.

Despedida del máximo ídolo. Campeón y goleador histórico.

Se disputaba el último partido de la temporada ante el Everton (5-0). El delantero argentino ingresó en casi la mitad del segundo tiempo, y 25 minutos le alcanzaron para hacer dos goles. Jugó para Los ciudadanos diez temporadas convirtiéndose en el jugador más importante de su historia. Los citizens habían ganado 13 títulos en 131 años y con Agüero conquistaron 15 títulos en los últimos diez. Cinco Premier Leagues, (2012, 2014, 2018, 2019 y 2021), además de ser el extranjero más goleador en esta competición. También ganó una FA Cup en 2019, tres Community Shield (2013, 2018, y 2019), seis Copas de la Liga (2012, 2016, 2018, 2019, 2020 y 2021).

Es el máximo goleador de la historia del Manchester City, y en su despedida superó a Wayne Rooney como el máximo goleador de la historia de la competición inglesa en un mismo club con 184 goles. Es a su vez, el jugador latinoamericano con más goles marcados en Premier League y el quinto con más partidos jugados. Ese mismo día el conjunto de Pep Guardiola levantó el trofeo de la Premier League. “La verdad que es algo increíble terminar de esta manera, no lo esperaba. Estoy muy feliz”, comentó en su despedida. “Me siento muy feliz porque no es fácil estar 10 años en el fútbol inglés, es muy complicado. Todo lo que hice por el club, me siento muy contento”.

Pero no todo es color de rosa, según trascendió el argentino estaba dispuesto a continuar en el club inglés al menos un año más, pero fue el mismísimo Pep quien le soltó la mano. Guardiola, afirman, tomó la decisión de no renovarle el contrato. “Esto es un negocio y ellos quieren traer a otro delantero”, sentenció el Kun. La liga inglesa es probablemente una de las mas exigentes a nivel físico y cuando se confirmó en marzo que el delantero de 32 años, no continuaría en el club, acordaron con el DT que no jugara muchos minutos para evitar lesiones que le pudieran complicar su nuevo futuro en Barcelona. Ya que durante el 2020 Agüero se perdió 161 días y un total de 28 partidos oficiales. Dos lesiones de carácter muscular y una en su rodilla izquierda, representando el 44% del año.

El sábado 29 Manchester City disputó la final de Liga de Campeones ante el Chelsea, en su último partido, el Kun entró en el minuto 76, jugó unos 20 minutos y no pudo convertir. El City perdió 1 a 0 y pese a que en el 2014 había prometido irse de City con una Champions, entre lágrimas tuvo que olvidar la promesa.

El lunes 31 de mayo, dos días antes de cumplir 33 años, el delantero argentino se hizo la revisión médica y firmó contrato por dos años con el Barcelona, llega como jugador libre y cobrará en Barcelona la mitad de lo que ganaba en el City, Є6 millones, aunque con variables vinculadas a la obtención de títulos. Volverá a España después de 15 años, a compartir equipo con su amigo Lionel Messi, con quien lleva 15 años, pero en la selección.  La presentación como nuevo jugador culé se realizará después del 10 de julio, una vez terminada la participación con la selección argentina, por fecha de eliminatorias y Copa América de Brasil.

Al respecto del máximo torneo a nivel selecciones de la Conmebol, Agüero se sumó a los dichos de sus pares uruguayos Luis Suárez y Edinson Cavani, “Si la situación está jodida no se tiene que jugar”, dijo y apoyó la decisión de que no se jugase en Argentina como estaba previsto.

En una entrevista en 2006, al pasar de Independiente al Atleti, con apenas 17 años, frente a la pregunta de cómo enfrentaría los defensores duros y grandotes que le esperaban en Europa respondió: “Siempre voy a gambetear”.

El Gol que ganó un campeonato

La gente miraba el partido en el Etihad, pero seguía de cerca lo que pasaba con el equipo vecino. United y City llegaban con chances de salir campeón en la última jornada. Cuando todo parecía que el poderoso de la ciudad, El Manchester United, sería el nuevo campeón, apareció Agüero en una jugada que quedará marcada para siempre. Solo faltaban 2 minutos, el milagro ocurría. Todos corrían a festejar, las gradas se caían en una explosión uniforme transformada en un grito de gol. Los hermanos Gallagher lloraban y festejaban al calor del nuevo título que llegaba, y que nunca habían visto. El infierno se desataba en los celestes, y los diablos rojos se iban frustrados a sus casas. Ese 13 de mayo, a fuerza de goles, y con su aparición en el mejor momento de la historia reciente de un club refundado, Sergio Agüero consiguió las llaves del Olimpo del City. Valieron la pena los 44 años.

Florencia Rincón.