El alto rendimiento y la salud mental

Una de las huellas que quedarán marcadas en los Juegos Olímpicos no fueron las medallas y los récords, sino la cuestión mental, fundamental para cualquier deportista. Julieta Jacobo, hizo su maestría en psicología deportiva en España y es docente de la Universidad de Flores. Relata las repercusiones que vimos a lo largo de todo el torneo, donde la falta de entrenamientos y la necesidad de rendir de manera constante en el más alto de los niveles repercutió en los atletas.

Durante las dos semanas de competencia en la capital japonesa, los casos de Simone Billes, Naomi Osaka, y Delfina Pignatiello, hicieron que se ponga en agenda la situación que viven los atletas del más alto nivel. Allí, no se admite una falencia ni un resultado negativo, es por eso que la psicología deportiva es tan imprescindible para los protagonistas como el entrenamiento.

Por: @Martinellilu@Globalonet.web


¿Cómo afecta psicológicamente a un deportista olímpico el párate que sufrieron en su actividad debido a la pandemia que estamos viviendo?

El confinamiento nos llevó a reaccionar de diferentes formas y esto tiene que ver con la personalidad de cada uno. Lo que estamos viviendo alteró significativamente la vida cotidiana, porque a la tristeza o frustración por las competencias o torneos que se suspendieron, también se presentó la incertidumbre del regreso por los problemas económicos que, hoy en día, condicionan mucho los presupuestos, muchos dependen en gran parte del aporte de sponsors. Estas preocupaciones junto con las del plano familiar, laboral y personal, llevan a padecer cambios en el estado de ánimo, sensibilidad, miedos y dificultad para dormir, entre otros. Por eso es importante que el deportista pueda controlar las emociones, para que de esta manera los pensamientos no agobien su cabeza, y continuar trabajando el plano físico, el mental y el nutricional para llegar en el nivel más equilibrado posible al regreso a su actividad deportiva que de a poco y con muchas normas de seguridad se va retomando.

¿Cómo trabaja la cabeza de un atleta después de meses de no poder entrenarse?

Si no se puede controlar el estrés que se arrastró durante los meses de encierro y no se trabajó de manera correcta la parte mental, sumado también a la exigencia por querer recuperar rápido los resultados y cumplir con las expectativas personales, del equipo y de los sponsors, es muy probable que haya lesiones y errores técnicos en competencia. Es muy importante el trabajo que hayan hecho los deportistas con sus psicólogos para mantener el cerebro activo, utilizando diferentes técnicas de entrenamiento mental para que el regreso no sea de 0 a 100 sino de 70% para arriba y de esta manera se eviten problemas.

¿Cuáles son los recursos que utilizan los psicólogos para poder ayudar a los atletas?

Se pueden hacer trabajos de visualización y simulación para estimular las funciones mentales y mantener despierto el cerebro, trazando objetivos a corto plazo enfocados en el rendimiento que se logra entrenando tanto lo físico como lo mental, desde casa y con proyección para la vuelta y objetivos enfocados en el plano personal. Frente a este cambio de planes tan abrupto, se pueden atravesar estados de angustia que llevan al deportista a “abandonarse”.

¿Puede ser causal de abandonar el deporte de manera definitiva el no poder entrenarse cómo deberían?

Generalmente es raro que pase en un deportista de elite, pero sí ocurre en deportistas amateurs que pese a ser muy buenos, todavía tienen camino por recorrer y estas situaciones los llevan a tener pensamientos o fantasías de abandonar su carrera deportiva. Obviamente esto trabajado en consultorio es bastante reversible, pero en otros casos puede ser causal de abandono.

¿Hay formas diferentes de afrontar un resultado negativo para los atletas de distintas disciplinas?

No, quizás son diferentes formas de afrontar los malos resultados. En los deportistas de equipo la responsabilidad es compartida. En cambio, en los deportes individuales es el propio deportista quien carga con los errores, por eso siempre es importante conocer cuáles son los limites personales y las habilidades con las que se cuenta para cada competencia, esto dará margen para saber si realmente fue un error o si se dejó todo lo que había para dejar frente a un rival que esa competencia en particular. Fue superior y en ese caso, pese a ser una derrota se puede sacar mucho aprendizaje.

¿Cómo se trabaja la cabeza del deportista para que siga insistiendo y no decaiga en situaciones como las que estamos viviendo en estos momentos?

Como todo trabajo lleva su tiempo y es un proceso. Hay que entender que, si el cuerpo lleva tiempo en ponerse a punto con preparación física, la cabeza lleva el doble. Por eso cuando se recurre a un psicólogo buscando una solución inmediata o se le atribuye el resultado a su labor, estamos fallando. Para que la cabeza se mantenga en un buen nivel motivacional y de autoconfianza es necesario comprometerse con el entrenamiento mental que será pautado con el psicólogo en cuanto a tiempo, duración e incluso acompañamiento en competencias. Esta es la forma de poder evaluar el proceso mental desde un punto de vista evolutivo para saber cuáles son las intervenciones que se deben ir realizando en entrenamientos y competencias para que el deportista pueda rendir al máximo de su potencial y asumir también los errores o las derrotas como parte del proceso de aprendizaje.

Lucía Martinelli