Los mejores animes deportivos de la historia

Después de unas olimpiadas atípicas en Tokio, parece difícil retomar el tema sin caer en repeticiones. Después que los ojos del mundo estuvieron posados en tierras niponas: ¿Qué queda por contar? No mucho, pero es imperioso, y divertido, mostrar como Japón muestra su pasión por el deporte a través de uno de sus artes más identificables, el ánime.

Para esto, nada mejor que uno de los queridos top que hacemos cada tanto en la columna de los sábados de Globalonet. Es por eso que hoy les traemos los (en nuestra opinión) mejores ánimes deportivos de la historia para compartir el amor de los japoneses por el deporte. Tanto así que nos hacen suspender la credulidad por un momento hasta convencernos que en verdad son potencia mundial en la disciplina que ellos quieran.

Por: @Ezequiel_Olasagasti@Globalonet.web


10 –Kenichi

Vamos a ser honestos, necesitábamos un número diez para llenar el podio. Porque la serie Kenichi, aunque divertida y entretenida, le dura poco la relación con el deporte. Cuenta las aventuras de Kenichi Shirahama, un estudiante de diecisiete años que es acosado por brabucones y decide tomar lecciones de artes marciales para defenderse. Por distintas cuestiones, termina en un dojo donde cinco maestros lo instruyen en: Jiu Jitsu, karate, Muay Thai, Kung Fu y combate con espada. Si bien la serie habla sobre la filosofía de las artes marciales e incluso muestra personajes que compiten de manera deportiva en estas disciplinas, la historia va creciendo en su exageración del poder al mejor estilo Dragón Ball. Eso no quita que sea una obra divertida, llena de comedia y acción. Sin embargo, abusa del llamado fan service de la sexualización femenina y los personajes pervertidos al estilo Maestro Roshi.

9 – Days y giant Killing

El noveno puesto se lo reparten estos dos animes de fútbol. Porque no todo es Súper campeones en la vida. Empecemos con Days que sigue la típica historia de un adolescente, torpe y atormentado por los demás, que demuestra tener talento para el fútbol un día que lo invitan a jugar porque no había nadie más. Sin embargo, lo curioso de este anime es que el talento que demuestra Tsukushi Tsukamoto, el protagonista, es la fuerza de voluntad y la capacidad de entrenamiento. No el talento con el balón. Es interesante este punto ya que nos muestra otro aspecto del fútbol centrado en el trabajo diario del jugador para mejorar y no cae en las facilidades del género de exagerar talentos que la realidad no puede explicar.

El otro anime de este puesto se llama Giant killing y también cuenta una parte del fútbol fuera de los goles y los regates. Este anime narra la historia de un equipo japonés llamado East tokio united que está pasando por una crisis de resultados. Para superarlo deciden repatriar a un ex jugador devenido en entrenador llamado Tatsumi que se formó en Inglaterra. Lo distinto de este anime es que se centra más en la labor del entrenador y no tanto en los jugadores. La ideología que estos le dan al equipo, los modos de juego y la relación tanto con los dirigentes como con el público más pendiente de los resultados que de los proyectos. Ideal para los fanáticos de las tácticas, el fútbol manager, bielsistas y fanáticos de Mourinho por igual.

8 – Ping pong the animation

Tal vez pienses “¿Es tan interesante el tenis de mesa para hacer un ánime?”. Bueno te sugerimos que lo pienses, pero no lo digas en voz alta en Japón, ya que es uno de los deportes más populares. Este anime cuenta la historia de dos amigos de la infancia Peco y Makoto (Smile) con personalidades muy distintas pero muy talentosos para este deporte. Por razones relacionadas a la forma de ser de cada uno, ambos fracasan en sus proyectos con el ping pong. Será el trabajo de su entrenador sacarlos del pozo de sus propias depresiones para llevarlos a lo más alto. Además de tocar con maestría el costado psicológico, la presión y la depresión que puede sufrir un deportista, este ánime cuenta con un estilo de animación muy personal que se diferencia mucho de lo que uno tiene programado en el inconsciente colectivo de lo que es la animación japonesa.

7 – Meteoro

Sí, aunque te sorprenda, Meteoro era un anime. Pasa que todos los que ya tenemos nuestras primeras canas lo veíamos de chicos y pensábamos que era un producto más al estilo de Hanna-Barbera. Pero no, está serie está basada en el manga match go go go, y fue emitida en el país del sol naciente entre 1967 y el 1968. Meteoro no necesita mucha presentación, pero hagámoslo brevemente. Un joven llamado Meteoro (al menos por estos pagos) es miembro de una familia fanática de los autos y el automovilismo. Él se convierte en piloto para seguir los pasos de su hermano que “desapareció” en una carrera. A bordo de su match 5 (el auto que todos quisiéramos para ir al centro) Meteoro compite internacionalmente en carreras que tienen toda la acción que los japoneses pensaban que le faltaba a la Fórmula1. Podés ver el Meteoro que mejor se haya adaptado a tus gustos ya que la serie tuvo varios remakes en distintas épocas. Siempre es bueno volver a ver el original sin la mentalidad lúcida de adulto y divertirse con esa exageración propia de Los mangas y animes japoneses que hacen de la realidad algo emocionante.

6 – El príncipe del tenis

En los primeros años del 2000 llegó lo que sería el anime para los niños que habían quedado huérfanos de animación deportiva en canales infantiles. El príncipe del tenis, cuenta la historia de Ryoma Echizen, un joven muy talentoso para el deporte que había entrenado casi toda la vida en Estados Unidos pero que debe volver al Japón natal de su padre. Ryoma tiene un carácter muy soberbio por su talento innato (y también por donde se crio) y deberá tratar de encajar en el equipo de tenis de su nueva escuela. Este ánime no tiene la mejor historia del mundo, de hecho, peca de ser repetitiva en su argumento y trama. Sin embargo, compensa con la animación, la acción y la variedad de personajes de lo más disimiles que le da a la obra una dinámica por demás entretenida. Además, es interesante ver cómo llevaron esa dinámica que suelen tener los dibujos japoneses (la exageración total de las cosas) a un deporte como el tenis que tiene tanta variedad de golpes y tipos de juego.

5 – Kuroko no básquet

Un caso parecido al puesto anterior, pero Kuroko no basquet vino a salvar las papas de los otakus fans del básquet que no podían superar a Slam Dunk. Y tenemos que decir que hizo un trabajo muy bueno. Con una animación excelente y una estética que supo atraer tanto a chicos como a chicas por el diseño de sus personajes (sí, a las chicas en Japón les gustan los personajes animados atractivos tanto como los reales) supo hacerse un lugar como el nuevo ánime de básquet. Koruko no basquet gira en torno a Tetsuka, el miembro desconocido de un equipo legendario de secundaria llamado “La generacion de los milagros”. Al entrar a una nueva escuela deberá demostrar que el realmente fue uno de aquel equipo mítico de secundaria. Puede ser que los personajes y la historia este unos escalones más abajo que su fuente de inspiración, “Slam Dunk”. El fuerte de Koruko es el dinamismo y el nivel visual que tiene al mostrar el juego, cada duelo es como una batalla de los Caballeros del Zodiaco. Además, juega con las referencias más actuales del baloncesto, tanto así que incursiona en estilos más modernos de juego y hasta con el básquet callejero. Para los que son de colgarse mirando las mejores jugadas de fecha o el All Stars.

4 – Haikyuu

Haikyuu literalmente es vóley en japonés. Cuando ves esta serie entendés porque no se molestaron muchos con el título. La obra cuenta la historia de Shoyo, un chico que de pequeño quedó maravillado con un jugador de vóley que apodaban El pequeño gigante. Ver a este atleta, de baja estatura como él, inspira a Shoyo a seguir su sueño de ser jugador. Al llegar a la preparatoria logra entrar al equipo donde también juega Tobio Kageyama, un talentoso prodigio que lo humilló cuando Shoyo jugaba sus primeros partidos. A partir de allí se arma el equipo y la rivalidad entre el talentoso y el esforzado (tan clásica del ánime). Lo hermoso de Haikyuu es que engloba casi todas las características de los animes de los puestos anteriores: personajes entrañables y con gran desarrollo, una buena historia, una animación genial y escenas de juego que te dejan al borde del asiento preguntándote “¿Desde cuándo me gusta tanto el vóley? El anime de Haikyuu sigue en emisión hoy en día. Se espera el estreno de una quinta temporada para el 2022 ya que la pandemia del coronavirus atrasó toda la producción. Así que anda aprovechando el finde para ir poniéndote al día con las primeras cuatro temporadas.

3 – Slam Dunk

Era obvio que el padre que inspiró Koruko no básquet iba a estar más arriba que él en el ránking. Llegado a nuestras infancias de la mano gloriosa del querido Magic Kids, Slam funk fue la frutilla del postre que le faltaba a la basquetmania que nos invadió a mediados y finales de los ´90 con: Michael Jordan, los Bulls y Space Jam. Slam Dunk es la típica historia deportiva, ya saben equipo de secundaria, llegar a la final y bla. Lo que hacía único a esta serie eran sus personajes, cada uno tan carismático que podía hacer girar la historia por cuenta propia. Pero nuestro favorito es y será Hanamichi Sakuragi (no es necesario googlearlo para escribirlo). Este es un rebelde violento que no hace más que pelear y fracasar con las mujeres. Sin embargo, y por tratar de impresionar a una chica, comienza a jugar al básquet notando no solo que tiene potencial, sino que los valores de ese deporte y sus compañeros pueden sacar un lado que nunca nadie esperó de él. Llevándolo de a poco de un paria a una persona con objetivos. Se nota el amor del autor por el básquet en cada encuentro. Acá no hay mucha fantasía, los partidos se deciden por el juego puro y duro. Además, las historias fuera de la cancha son igual de atrapante. Tal es el éxito de este anime que se habla de una nueva OVA (programa especial) para dentro de poco.

2 – Hajime no Ippo

Esta serie está basada en el manga del mismo nombre que se publicó por primera vez en 1989 y que aún hoy sigue en emisión. 32 AÑOS ININTERRUMPIDOS. Esta obra, diferencia de Los Simpson que son de la misma época, no ha perdido la calidad y cuenta con fanáticos en todo el globo que sigue comprando cada volumen de manga y viendo cada capítulo, OVA o película que sale. Esta historia narra la vida de Ippo Makunohichi un joven japonés que ayuda a su madre en el trabajo y no tiene grandes aspiraciones en la vida. Un día es atacado por unos brabucones, pero es salvado por un boxeador de su ciudad que lo lleva al gimnasio donde entrena para que se cure las heridas. Una vez ahí, Ippo se maravilla con el mundo del boxeo y entiende que no solo es una forma de autodefensa, sino que es una forma de vida. De allí la historia empieza con el camino de Ippo y sus compañeros del gimnasio tratando de hacerse un lugar en el mundo del boxeo profesional. Algo que hace tan rica a esta serie es la cantidad de personajes carismáticos, los cuales van a desarrollarse junto al protagonista durante la serie. Algunos, incluso, tienen sus propios “arcos” o “sagas”. Hajime no Ippo es una serie con una gran dosis de realismo en cuanto al boxeo, saliendo incluso del ring y metiéndose en los conflictos internos, sociales, alimenticios y psicológicos de todos los personajes. Además, acá el tiempo avanza. Nada de quedarse todos con la edad del primer capítulo como en Pokémon. En este anime hay campeonatos, retiros, muertes, nuevos peleadores y aún así parecería no acabarse nunca. También desarrolla muy bien los distintos estilos de pelea y las fortalezas de cada categoría, país o técnicas.  Sin embargo, no por esto la serie dejará de mostrar peleas increíblemente animadas y bien tribuneras al estilo Rocky contra Ivan Drago. Súper recomendable para los fanáticos del pugilista y si te parece muy larga pensá que te has fumado cinco temporadas de series mediocre española sin chistar.

1 – Super campeones

Si no te lo viste venir desde que leíste el título estamos muy decepcionados. Se trata del anime deportivo más exitoso de la historia. Llegando a ser emitido en casi todo el planeta, teniendo varios remakes en su haber. De hecho, la última de ellas puede verse actualmente en Netflix. También cuenta con video juegos para varias plataformas en distintos años. Mirá si será popular este anime que cuando se estrenó generó un aumento en la popularidad del fútbol en el país nipón. Dato de color y para el orgullo catastral, el creador de esta serie se inspiró en el mundial de Argentina 1978 y se declaraba fanático de Mario Alberto Kempes. Uno de los remakes que se hicieron en 2002 fue hecha con el fin de impulsar el mundial que se jugaría en aquellas tierras, y resulto en la más madura de las entregas de hecho. Y para cerrar, Iniesta usaba las camisetas de Niupi. No más preguntas. No creo que sea necesario explicar mucho sobre que trata, pero para ahí va para los distraídos. La serie narra la historia de Tsubasa (Oliver) en su periplo por convertirse en jugador de la selección de fútbol de Japón (su sueño era jugar un mundial y el otro salir campeón del mundo). En el camino conocerá amigos y rivales que lo acompañarán y lo ayudarán a mejorar a través de partidos de fútbol que durarán una eternidad, en canchas de cientos de kilómetros de largos y con pelotazos capaces de romper paredes. Sí, así de loco como suena y así nos encanta a todos. La historia de super campeones no ha cambiado mucho con los años, pero si se ha desarrollado incorporando referencias más actuales, conflictos interpersonales más profundos y una muestra del mundo del futbol en general. Pero sea cual sea el remake que mires o los años que tengas, solo vas a querer una cosa. Ver el tiro del tigre, el tiro del dragón, el tiro con chanfle o la atajada de Richard Tex Tex saltando de los palos. Y si nos dicen que nadie intentó, en un picado con amigos, hacer alguna de las técnicas de los hermanos Korioto déjennos decirles que no les creemos.

Ezequiel Olasagasti.